En determinadas situaciones, quienes están afiliados a una Isapre pueden terminar aportando una cotización previsional más alta de la que realmente necesitan. Ese monto adicional se denomina excedente, y queda disponible para que el propio afiliado lo utilice en la adquisición de bonos de atención médica o en la compra de medicamentos.
Además, estos excedentes sirven como apoyo en otros gastos relacionados con la salud. Por ejemplo, permiten financiar prestaciones no incluidas en el plan contratado, adquirir fármacos en farmacias autorizadas o incluso cubrir cotizaciones durante períodos de cesantía.
Sin embargo, la normativa vigente determina que solo un grupo específico de afiliados puede acceder a la devolución de estos recursos, ya que no todas las personas cumplen los requisitos establecidos.
¿Quiénes podrían tener dinero de excedentes a su favor?
Es importante señalar que quienes estén inscritos en Fonasa también tienen la posibilidad de acceder a un reembolso por excedentes, siempre que cumplan con alguno de los siguientes requisitos:
- Personas en Isapre: Cuando el aporte realizado supera el 7% legal, ya sea por bonificaciones, incrementos salariales, fallas en los descuentos u otra situación similar. En estos casos, el afiliado debe acercarse directamente a su aseguradora y entregar dos copias de sus liquidaciones de sueldo.
- Personas en Fonasa: Trabajadores cuyos pagos previsionales se efectuaron por encima del límite imponible, o empleadores que hayan realizado un doble abono por equivocación, utilizando dos planillas distintas con numeración diferente.
Para quienes pertenezcan a una Isapre, la devolución correspondiente a los excedentes se procesa en abril del año vigente, considerando los montos acumulados hasta el 31 de diciembre del periodo anterior.